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¿Cómo evitar riesgos en una empresa?

Cómo evitar riesgos en una empresa

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¿Cómo evitar riesgos en una empresa?

Los riesgos son inherentes al entorno empresarial, pues es inevitable enfrentarse a ellos en un ámbito donde la incertidumbre está presente en muchos aspectos; y sabiendo que siempre hay una posibilidad de que se produzcan cambios significativos o daños considerables, implementar medidas para evitar riesgos que pongan en peligro la viabilidad económica de la empresa es uno de los procesos fundamentales en su correcta gestión

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Consejos para evitar riesgos en una empresa

tipos de riesgos empresariales

La clave para gestionar y evitar riesgos en una empresa es la implementación de estrategias y planes de acción efectivos y realistas, que busquen minimizar al máximo la posibilidad de que ocurran o mitigar sus consecuencias en caso de no poder evitarlos. Veamos un poco más acerca de estas claves:

1. Identificar y evaluar los riesgos

Cuando identificamos de forma adecuada los diferentes tipos de riesgos, de los cuales vamos a hablar más adelante en este artículo, logramos enfrentar el mayor peligro: la imprevisibilidad. Esto lo podemos lograr mediante una buena comunicación con los colaboradores de la empresa, ya que son los que conocen de primera mano el trabajo diario y pueden estar familiarizados con los posibles problemas. 

De esta forma, podemos hacer una evaluación de los riesgos para determinar las posibilidades de que se materialicen y estimar los posibles daños económicos, operativos, etc., que puedan provocar.

2. Implementar planes de acción

Habiendo identificado y evaluado los distintos riesgos, debemos diseñar un plan de acción adecuado para cada uno, estableciendo acciones preventivas, protocolos, procedimientos, e inversiones necesarias en caso de incidencia, basándonos en la metodología adecuada y contando con una buena asesoría.

¿Qué tipos de riesgos se deben evitar en una empresa?

Evitar riesgos en una empresa puede ser complejo, ya que los tipos de riesgos a los que puede llegar a enfrentarse una organización son muy numerosos y variados, y pueden originarse tanto de forma interna como externa.

Sin embargo, podemos destacar los siguientes 8 tipos de riesgos en una empresa:

pasos para gestionar el riesgo en un proyecto
Foto de Towfiqu barbhuiya en Unsplash

Riesgo sociopolítico: Evitar riesgos sociopolíticos o riesgo público es fundamental, ya que toda empresa está expuesta a este tipo de riesgo. Básicamente, se da cuando el entorno en el que se desenvuelven las empresas es especialmente hostil o puede llegar a serlo. El riesgo público se deriva de las acciones de personas dentro y fuera de la organización, es decir, de trabajadores, contratistas, proveedores, cualquier persona relacionada con la misma, o bien, personas ajenas a la empresa. Factores como los niveles de violencia y la desigualdad; secuestros, fraudes, extorsión, etc., son algunos de los que están inmersos en este tipo de riesgos.

Riesgo inherente: Estos riesgos se generan de forma interna en la empresa, y se relacionan directamente con las actividades y negocios a los que se dedica la compañía, por ejemplo:  errores contables, gestión fallida de los recursos humanos, revelación de información inadecuada, etc.

Riesgo fortuito: Es el tipo de riesgo externo y sobre el cual no tenemos ningún tipo de control. Algunos de ellos pueden ser: incendios, inundaciones y toda clase de desastres naturales que pueden llegar a dañar los activos de una empresa o paralizar su actividad.

Riesgo operativo: Se da generalmente por errores humanos, en los que incurre el personal de la empresa o subcontratados, por ejemplo; y pueden provocar pérdidas financieras importantes. También podemos incluir los riesgos asociados a cambios en el entorno político, económico o social, que pueden llegar a afectar los intereses de la empresa.

Riesgo de mercado: Depende de situaciones que pueden afectar las ventas y la propia cotización de las empresas, por ejemplo: cambios considerables en el precio de las materias primas, transporte o aranceles, modificaciones en el tipo de cambio de las divisas extranjeras, entre otros muchos factores.

Riesgo financiero: Se genera por fluctuaciones financieras que pueden impactar negativamente en la compañía: cambios en los tipos de interés en las líneas de crédito, problemas de liquidez, etc.

Riesgo estratégico: Se genera cuando se carece de información y conocimientos por parte de los representantes de la compañía para hacer frente con garantías a cambios que se presentan, por ejemplo, en la situación económica general del país o internacional, o bien en las condiciones relativas a la actividad a la que se dedica la empresa.

Riesgo tecnológico: En la actualidad, un mal uso de la tecnología y la ausencia de mecanismos de ciberseguridad para proteger la información digital de la empresa, puede significar un duro golpe, a veces irrecuperable.

Cómo evitar riesgos en una empresa
Foto de Sammie Chaffin en Unsplash

Conclusión

La correcta gestión para enfrentar o evitar riesgos en una empresa no puede improvisarse, sino que debe basarse en una estrategia bien definida para proteger y mantener la integridad organizacional. Asimismo, los riesgos no solo deben verse como un peligro, sino que pueden representar una oportunidad de superación y de mejora, tanto internamente, como ante la competencia.

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